Historietas roleables

¿Qué tal?

¿ Vosotros también estáis cansadas/cansados del ¡Jo! y del “es queee”… ?

¡¡ A mí me pasa igual !!

Nuestr@s peques y no tan peques tienen mucha imaginación y aprovechan la mínima  para soltar cualquier excusa.

Así que, basándome en la idea de los juegos de rol, he inventado las historietas roleables (así lo he bautizado). Son pequeñas historias, sencillas y cortas, que si se tercia podremos rolear.

La/el máster (quien dirige la partida) decide la ambientación, esto es, el escenario donde se va a desarrollar la historia.

Y cada jugador/a elije su personaje dentro del ambiente elegido (esto les suele gustar bastante, así que juega, nunca mejor dicho, a nuestro favor).

ACLARACIÓN: no hay fichas de personajes. Sólo imaginación.

Si algún jugador ha tenido un excelente comportamiento, dejaremos que elija escenario. ¡Es un súper premio!

¿Cómo he adaptado el juego de rol a estas historias?

Montón de arena es un ejemplo.

Dónde digo “TIRADA“, recurro a las siguientes opciones:

1. Efectivamente tiramos dados. En nuestro caso, mi querido “tridado” sobre todo si es por la calle (yo lo conseguí en Júpiter Central)

2. Si no hay dados, echamos una moneda al aire (cara o cruz). Los/las jugadores/as eligen cara y el/la máster cruz, o viceversa.

3. O por méritos (y ésta es mi favorita). Me explico, mi frase suele ser:

– ¿Queréis saber cómo continúa la historia?

– Síiiiiii

– Pues, tira esto a la basura

– Pues, siéntate correctamente

– Pues, deja de pegar a tu hermano

– Pues, hazme caso

– Pues, anda por la acera

– ‎Pues, mira hacia delante

– Pues haz pis, que sé que tienes ganas

– Pues id al baño, quitaos la ropa y continúo cuando estéis dentro de la bañera

– Y así un larguísimo etcétera.
¡¡ Vale para todo, oiga !!

La idea es ser más o menos fiel a la historia. Pero dependemos del azar (opción 1 o 2) o de que hagan “méritos” (opción 3).

Si sale que los jugadores no podrán hacer esto u aquello, el/la máster reconducirá la historia hasta donde considere. Al menos para llegar al final que seguramente tendrá moraleja.

Ahora mismo os estaréis preguntando:

” ¡Ah! ¿ pero que hace esto por la calle ? “

Síiiiiii, del cole a casa, esperando en el médico o en las tiendas, esperando el bus, para que no molesten dentro de los vagones de metro o tren, etc

Y por supuesto, también en casa: para que se laven los dientes, para que se pongan el pijama, para que se vayan a la cama, etc

Alguien, quizás, podría decirme: “pero así llevas a tus chavales atontados, ¿no?” “en su mundo”

Ciertamente los niños viven en su mundo. Un mundo divertido y feliz. De momento este método me funciona para que no haya peleas ni entre ellos, ni hacia papá y mamá; lo cuál ya es mucho decir.

Y a todo esto también deberíamos añadir los beneficios de los juegos de rol en los niños.

¿Os animáis a probar y me contáis qué tal os ha ido?

6 comentarios

  1. Me encantaaa!!! Claro que voy a probar. Aunque en mi casa los que hacen las historias roleras son mis hijos ainss No para conseguir nada, sino por diversión. Vamos por la calle y en realidad estamos en una minas abandonadas llenas de esqueletos vivientes, un bosque mágico con estatuas vivientes o en un rabioso oceano luchando contra animales mitológicos. Tengo que hacerte caso y meter dados en el bolso porque en este caso el niño que hace de máster decide sobre el devenir de los acontecimientos y saltan chispas jajaja. Viva la imaginación!!!

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